En la era digital, la conectividad instantánea se ha convertido en la norma dentro de las comunidades de propietarios. En concreto, WhatsApp, el servicio de mensajería más utilizado en el mundo, es la aplicación móvil más utilizada por los usuarios para el envío de mensajes, convirtiéndose en el sistema de comunicación por excelencia para muchos, incluidas comunidades de propietarios.

Sin embargo, el uso de grupos de WhatsApp dentro de las comunidades de propietarios puede traer consecuencias negativas, incluso sanciones económicas. Te lo contamos a continuación:

  • Falta de privacidad: Los mensajes pueden ser reenviados o filtrados, lo que podría comprometer la confidencialidad de los asuntos de la comunidad o algún propietario.
  • Información inexacta: La información que circula a través de WhatsApp no siempre es precisa, lo que puede llevar a malentendidos y conflictos.
  • Cumplimiento legal y estatutos: En muchas ocasiones, el uso de WhatsApp puede no cumplir con los requisitos legales. 
  • Protección de datos: Cuidado con compartir datos personales de los miembros de la comunidad de propietarios.
  • Falta de documentación oficial: WhatsApp no es un medio adecuado para mantener registros oficiales de las decisiones de la comunidad, las actas de las reuniones, los pagos de cuotas, etc. Esto puede causar problemas en el futuro si es necesario demostrar acuerdos o transacciones.
  • Conflictos y disputas: El uso de WhatsApp puede dar lugar a malentendidos y conflictos entre los vecinos. 

Y recuerda que las decisiones que se tomen en los grupos de WhatsApp no tendrán validez legal.